“Me gustan los papeles que lleven a límites emocionales intensos” Entrevista del Diario de Avisos

La vida misma ha ido guiando los pasos de Aïda Ballmann (Frontera, El Hierro, 1985) hacia la interpretación. Tras acabar el Bachillerato, en un viaje por Sudamérica descubrió inopinadamente que quería interpretar esa realidad expuesta ante sus ojos. Tras experimentar la vida del circo y el vértigo del teatro, una ruptura sentimental la llevó a darle un giro a su carrera y pasarse al cine. Ahora, con Camino de tierra, se atreve también tras las cámaras. Llena de proyectos, en octubre la veremos en una serie de televisión para TVE y pronto rodará con Roberto Chinet. La pasada semana pudimos verla en varios cortometrajes en el marco de la décima edición del Festivalito de La Palma.